Tres Facultades de la UBB suscriben acuerdo para impulsar trabajo interdisciplinario en educación, innovación y territorio
Con el propósito de generar nuevas formas de colaboración interdisciplinaria y poner en común las capacidades de distintas áreas del conocimiento, la Facultad de Educación y Humanidades, la Facultad de Ingeniería, y la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño de la Universidad del Bío-Bío suscribieron el Acuerdo de Colaboración Interfacultades “Ecosistema de Desarrollo Mutuo”.
La ceremonia de firma se realizó en el Campus La Castilla y reunió a autoridades, académicas, académicos y equipos de trabajo de las tres Facultades, quienes serán parte de las distintas iniciativas que se desarrollen en el marco de este acuerdo.
La colaboración busca avanzar desde el trabajo conjunto hacia iniciativas concretas, integrando las perspectivas de la educación, la ingeniería, la arquitectura y el diseño para abordar problemáticas vinculadas con los espacios educativos, la innovación y las necesidades del territorio.
En este marco, el acuerdo contempla cuatro líneas estratégicas de trabajo: formación e innovación docente; experimentación y vinculación en terreno; investigación, sistematización y transferencia; y formación continua y vinculación territorial.
Uno de los principales ámbitos de aplicación será el trabajo asociado a la Escuela Hospitalaria UBB, espacio que permitirá articular conocimientos pedagógicos con capacidades provenientes de otras disciplinas para abordar los desafíos que enfrentan niñas, niños y jóvenes que desarrollan sus trayectorias educativas en contextos de salud.
Asimismo, se contempla la colaboración con el Comité de Tecnología, Innovación y Experimentación Educativa para las regiones de Ñuble y Biobío, además de iniciativas y proyectos impulsados por las Facultades de Ingeniería y de Arquitectura, Construcción y Diseño, en los cuales la Facultad de Educación y Humanidades pueda aportar desde su experiencia pedagógica y formativa.
La decana de la Facultad de Educación y Humanidades, Dra. Fancy Castro Rubilar, destacó que este acuerdo representa una oportunidad para avanzar en una colaboración que permita poner en diálogo distintas disciplinas y generar respuestas pertinentes a las necesidades educativas.
“Esta es una oportunidad muy relevante para nosotros, porque concitamos la posibilidad de hacer un trabajo mancomunado con capacidades instaladas en nuestra universidad. En ese sentido vamos a tener la posibilidad de trabajar interdisciplinariamente y aportar a los territorios de Ñuble y Biobío, pero también al sistema educacional, particularmente”, señaló.
Desde la Facultad de Ingeniería, el decano Dr. Patricio Álvarez Mendoza valoró igualmente la posibilidad de generar nuevas instancias de trabajo conjunto, destacando los aportes que la ingeniería puede realizar en proyectos vinculados con innovación y tecnología.
“Esto para la Facultad de Ingeniería significa mucho, porque, primero genera un marco formal para el relacionamiento de estas tres facultades que han venido de alguna forma generando evidencia de resultados juntos. Pero, más fundamentalmente, nos permite hacer muy real la interdisciplina y la transferencia de impactos significativos al sistema educativo”, sostuvo.
Por su parte, el decano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Dr. Hernán Barría Chateau, relevó la importancia de incorporar la mirada del diseño y la arquitectura en iniciativas que buscan responder a desafíos concretos de las comunidades y los espacios educativos.
“La relevancia de esta colaboración entre nuestras Facultades apunta a la línea de trabajar birregionalmente. La presencia de la FEDUH en Chillán es de larga data y es muy importante acá en la región. La Facultad de Arquitectura tiene la Escuela de Diseño Gráfico y la Facultad de Ingeniería tiene varios proyectos vinculados a esta región por lo que trabajar birregionalmente no es solo fortalecer hoy día desde Ñuble , sino también pensar un trabajo colaborativo en Concepción”.
El “Ecosistema de Desarrollo Mutuo” tendrá inicialmente una vigencia de un año académico, período durante el cual se espera concretar acciones en las distintas líneas establecidas y evaluar sus resultados para proyectar nuevas etapas de colaboración.