“Fotografiar la ausencia”: nueva exposición en la Galería FEDUH invita a reflexionar sobre memoria y resistencia
Una reflexión sobre la memoria, la desaparición y el poder de las imágenes propone la exposición “Fotografiar la ausencia” del artista Patricio Contreras Parra, que se expondrá hasta el 6 de noviembre en la Galería FEDUH de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío, en el Campus La Castilla, Chillán.
La muestra invita a pensar la fotografía más allá de su función como registro visual, entendiéndola también como una herramienta para preservar historias, cuestionar los relatos oficiales y hacer visibles aquellas ausencias que permanecen en la memoria colectiva.
La inauguración contó con la participación de la decana de la Facultad de Educación y Humanidades, Dra. Fancy Castro Rubilar; la encargada de la Galería FEDUH, Dra. Tania Faúndez Carreño; y la jefa del Departamento de Extensión de la UBB, sede Chillán, Marcela Sanhueza Garrido, además de integrantes de la comunidad universitaria, artistas locales y estudiantes.
Durante la apertura, se destacó el propósito de la Galería FEDUH como un espacio destinado a acercar las artes visuales y las expresiones culturales a la comunidad. La iniciativa nació al alero de un proyecto ANID y busca promover el patrimonio artístico y artesanal de la región de Ñuble, generando oportunidades de encuentro, aprendizaje y reflexión a través de distintas propuestas creativas.
Compuesta por tres imágenes y dos cajas de texto, “Fotografiar la ausencia”, según explica el artista Patricio Contreras, “aborda la desaparición como una huella que permanece más allá del tiempo. A través de la sobreexposición de la luz, la obra construye una metáfora sobre el borramiento de cuerpos, historias y lugares, planteando una tensión entre lo visible y lo invisible”.
La propuesta plantea cómo representar a quienes ya no están y de qué manera la fotografía puede dar cuenta de una ausencia producida deliberadamente. Desde esta perspectiva, las imágenes no buscan entregar una evidencia cerrada, sino abrir preguntas sobre el trauma, el duelo y la transmisión de la memoria entre generaciones.
La exposición establece, además, un diálogo con referentes del pensamiento y la práctica fotográfica como Luis Poirot, Susan Sontag y Roland Barthes, cuyas reflexiones permiten comprender la imagen como testimonio, experiencia afectiva y vínculo con aquello que ha desaparecido.
La dimensión personal de la obra se conecta con una memoria histórica y colectiva. El artista dedica esta propuesta a su abuelo, Rolando Parra San Martín, militante comunista; a Luis Acevedo, alcalde de Coelemu detenido desaparecido desde septiembre de 1973; y a Rolando Mancilla, cuyo trabajo contribuye a mantener viva la memoria de ambos.