INDH reconoce al Padre José Luis Ysern como defensor de los Derechos Humanos durante la dictadura

INDH reconoce al Padre José Luis Ysern como defensor de los Derechos Humanos durante la dictadura

Desde la Universidad del Bío-Bío, donde se desempeñó como parte del cuerpo académico de la Facultad de Educación y Humanidades, valoraron su legado humano y social.

En el contexto de los 50 años del golpe de estado y coincidentemente con los dos años de la muerte del Padre José Luis Ysern de Arce, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH, hizo un reconocimiento póstumo al legado y aporte realizado por nuestro destacado académico, por su defensa de la dignidad humana y las libertades fundamentales durante la dictadura militar (1973-1990).

El sacerdote y académico José Luis Ysern ha sido destacado como representante de la región de Ñuble por su importante rol en el apoyo, acompañamiento y defensa de víctimas junto a la inquebrantable demanda de verdad y justicia, conociendo de cerca el dolor de las mujeres que perdieron a sus familiares en el puente El Ala, tras la aparición de algunos cuerpos en el lecho del río, entre otros trágicos episodios, desempeñándose en esa época como capellán de la cárcel de Chillán y como colaborador en la Vicaría de la Solidaridad.

Licenciado en Teología, Diplomado en Psicología Clínica, Máster y Doctor en Psicología, en 1972 se incorporó a la sede Ñuble de la Universidad de Chile, institución antecesora de la actual Universidad del Bío-Bío. Se desempeñó como académico a jornada completa en el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Educación y Humanidades, alcanzando la jerarquía de profesor emérito.

Legado humano y social

El Rector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Benito Umaña Hermosilla, valoró este importante reconocimiento a nivel nacional “como Universidad del Bío-Bío, nos sentimos orgullosos de que José Luis Ysern fuera parte de nuestro cuerpo académico por tantos años. Director fundador de la Escuela de Psicología y profesor emérito de nuestra casa de estudios, su figura sigue presente en la memoria de muchas y muchos de nosotros. Llegó a Chile en un período complejo y se puso al servicio de quienes lo necesitaran, tanto de nuestra comunidad universitaria como externa. Sus cualidades humanas y sus méritos académicos dejaron una huella profunda, que hasta el día de hoy marcan una guía y un referente a seguir para docentes, estudiantes y personal administrativo de la UBB”.

En la misma línea, la Decana de la Facultad de Educación y Humanidades de la UBB, Dra. Fancy Castro Rubilar, planteó que “nos llena de satisfacción que un académico que formó parte de la Facultad de Educación y Humanidades, del Departamento de Ciencias Sociales y, particularmente, la carrera de Psicología, que además él creó, sea reconocido a nivel nacional por el gran servicio humano que prestó en momentos difíciles que vivía el país. Especialmente apoyó a las personas perseguidas y sus familias, y ello es algo imborrable. Sin duda su legado permanecerá en nuestra memoria y en la de muchas generaciones como ejemplo de un hombre cristiano, profundamente sensible al sufrimiento de otros seres humanos y comprometido con la defensa de la vida”.